Tras mi artículo sobre el timo de los 32 millones de euros de HERTZ, pequeña empresa superbién asesorada por Accenture, tomemos el mismo guion y transpongámoslo, con unos millones de diferencia, pero esta vez en el sector público y por cuenta de la CPAM.


El eslogan podría haber sido: «Tomen 37 millones de euros, confíenselos a Sopra Steria, y transformen una indemnización vital en un infierno administrativo.»

Así podremos pagar los seminarios

Ese es el resumen perfecto de la experimentación del software Arpège, desplegado en otoño de 2024 en dos CPAM piloto (Loira Atlántico y Vendée). ¿El objetivo? Sustituir un sistema obsoleto de gestión de las prestaciones diarias (bajas por enfermedad, accidentes laborales, etc.) y automatizar todo el tinglado. Sobre el papel, listo. En la realidad, una explosión.

Cifras y daños

  • Más de 15 000 asegurados afectados por errores de importe, retrasos o un silencio radio de varios meses (journaldugeek.com).
  • La movilización toma forma: nace en las redes sociales el colectivo «Arpège, ¡no gracias!», mientras sindicatos y diputados interpelan al gobierno (journaldugeek.com).
  • Reacción corporativa típica: pago de anticipos de urgencia, pero esas transferencias-curita no se reconocen como prestaciones diarias en la cuenta Ameli. Resultado: dolor de cabeza administrativo masivo para asegurados, agentes, CAF, servicios fiscales, mutuas... el desmadre. (journaldugeek.com).
  • Cifras desoladoras: 90 000 anticipos pagados a 57 200 personas (41 600 en Loira Atlántico + 15 600 en Vendée) por un total de 68 millones de euros, pero ¿la crisis? Sigue ahí (journaldugeek.com).
  • ¿Despliegue nacional previsto en 2025? Directamente aplazado a 2026 para intentar reparar los daños (journaldugeek.com).

El sistema saturado, las vidas rotas

Estos disfuncionamientos no son detalles: son vidas en apuros. Retrasos de pago, pagos parciales, ausencia total de transferencia... Miles de familias hundidas en la precariedad, obligadas a volver a trabajar en contra de la prescripción médica o a saltarse comidas. Testimonios escalofriantes recogidos por Comment Ça Marche:

«Con mi marido, un crédito que reembolsar, cada mes, estoy en números rojos.»

«Llamé a la CPAM llorando. Decía que iba a matarme...» (commentcamarche.net)

Los testimonios se encadenan: bajas por enfermedad transformadas en batalla burocrática. A este nivel, Sopra Steria ofrece un verdadero servicio: drenar el estrés al máximo.


El Estado y los sindicatos: reacción tardía y blanda

La dirección de la CNAM y el ministerio de Sanidad reconocen... vagamente... un problema y prometen una corrección. Pero en la práctica, es la deriva lenta:

  • La Defensora de los Derechos y la CGT alertan a la administración, pero sin avance rápido (01net.com).
  • El despliegue nacional se aplaza... pero sobre los hombros de los asegurados ya debilitados (journaldugeek.com, 01net.com, journaldeleconomie.fr).
  • Se moviliza a los agentes, se crean modalidades de anticipos, se envían citaciones, se reafirma el papel social de la CPAM... pero los disfuncionamientos persisten. (01net.com, clubic.com).

En fin, el circo continúa. Y nos extraña que la gente firme peticiones: como la lanzada en Change.org en enero de 2025, con casi 22 938 firmas, expresando la angustia vivida desde septiembre de 2024, con amenazas de ruptura de derechos, de salud, de desalojos... (change.org).


Servicios públicos en pánico.

Sopra Steria: la empresa que transforma la Seguridad Social en pesadilla

¿Todo esto? Al mando: Sopra Steria, contratista privado elegido por la CNAM para «modernizar» la indemnización de las bajas. Resultado: externalización de un servicio vital de la Seguridad Social hacia un software calamitoso, un poco como si le confiaras tu corazón a una máquina averiada.

Citemos a Infolibertaire, que habla de «la externalización que deriva en catástrofe social». Sí, una catástrofe. (infolibertaire.net)

Agentes desbordados, asegurados con ideas suicidas, familias al borde de la ruptura, todo eso por un software pésimo y 37 millones de euros repartidos.


Este fiasco es la cumbre de la deriva tecnocrática.

Tomas 37 millones de euros, se los das a Sopra Steria, dices «vamos a ganar tiempo, automatizar, liberar a los agentes», pero todo lo que ganas es: retrasos, privaciones, estrés, apuros, riesgos para la salud y las finanzas públicas. Ninguna ganancia humana, solo vidas rotas.

El ministerio hace de bombero pirómano, los agentes acaban en modo maquillaje administrativo, los asegurados se convierten en hackers de la Seguridad Social a su pesar. Y en 2025, hay que hacerse poeta para decir «perdón, lo aplazamos a 2026»...

A este ritmo, el próximo paso será una obra de teatro difícil, titulada: «El día en que automatizamos la precariedad».